Luego
de las olimpiadas de Berlín, se reanudaron los campeonatos de fútbol y el Sport Boys
volvió a repetir el plato de 1935, proclamándose campeón invicto.
Totalizó 25 puntos, escoltado por Alianza Lima con 21, y salvo un empate frente a Alianza
(1-1) y otro frente al Atlético Chalaco (3-3), las restantes presentaciones fueron claros
e inobjetables triunfos: 4-1 a la "U", 1-0 a Municipal, 3-0 al Telmo Carbajo,
2-1 al Sporting Tabaco, 4-2 al Sucre, 3-0 al Melgar y 4-1 al Tarapacá.
El equipo titular estuvo conformado por: Marchena, Chapell y Pardo; Pacheco,
"Titina" Castillo y Portal; Prisco y "Campolo" Alcalde, Ibañez,
Alvarez y Paredes.
Para muchos aficionados, este equipo ha sido el mejor que ha tenido el fútbol peruano a
nivel de clubes. Es que la mayoría de sus integrantes se mantuvieron juntos desde
infantiles y juveniles, y jugaban prácticamente de memoria. Y además de practicar un
fútbol eminentemente creativo y efectivo, deleitaban a las tribunas con toques armoniosos
y preciosistas. De allí su denominación de "Academia Porteña".Uno de los principales valores de esta campaña fue Ibáñez,
único titular que se incorporó al equipo relativamente tarde, cuando Aquiles Westres se
lesionó y no pudo integrar el equipo peruano que fue a las Olimpiadas de Berlín. Fueron
los mismos jugadores los que pidieron su inclusión y lo hizo tan bien que se adueñó del
titularato. Grandes valores también fueron indiscutiblemente "Titina" Castillo
y "Campolo" Alcalde.
Este torneo puso fin, con broche de oro, el primer capítulo glorioso del club Sport Boys,
ya que al poco tiempo, sus brillantes jugadores olímpicos - por distintos motivos - se
fueron disgregando...

Equipo del Sport Boys campeón de 1937
(foto extraída del libro "Vamos Boys" por Teodoro Salazar Canaval)
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